Cuando vayas a Salzburgo hay dos cosas que no puedes dejar de hacer: visitar la casa natal de Mozart y subir a la fortaleza Horensalzburg. Pero esta ciudad gurda más encantos además de los ya nombrados, como su catedral, la Residencial a Abadía de San Pedro o el Palacio Mirabel. Además el casco histórico de la ciudad fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Tanto en el alojamiento como en la comida encontrarás buenos precios. Por la noche es una buena opción disfrutar de una cerveza al aire libre, una práctica muy común entre la juventud de esta ciudad.
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